martes, agosto 30, 2005
Triple filtro de Sócrates
En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.
Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:
¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?
Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen.
Yo lo llamo el examen del triple filtro.
¿Triple filtro?
Correcto -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir, es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.
El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y...
Está bien -dijo Sócrates-. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.
Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
No, por el contrario...
Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto.
Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad.
¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
No, la verdad es que no.
Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?
04:26 Anotado en Filosofia | Permalink | Comentarios (0) | Email esto
miércoles, agosto 24, 2005
Una Cuestión de elección
El otro día me levanté como todos los días temprano por la mañana para llevar a mi hija Isidora al colegio. En realidad ese día fue un poco especial ya que salimos bastante atrazados desde la casa. Rapidamente nos fuimos al colegio, llegamos y sin darme cuenta corté el paso de petróleo de mi camioneta dejando la primera marcha engachada. Me bajé , fui a dejar a mi hija a la puerta del colegio y cuando volví comenzaron los problemas... Al querer dar contacto, la camioneta no partió... esperé unos minutos.... y no partía... seguí esperando... al tiempo que esperaba la agenda mental de cosas que hacer se empezaba a desvanecer... y no partía... al rato parte con muy poca fuerza, a penas logro sacar el vehiculo del frente del colegio y estacionarme en una calle lateral. Me meto la mano al bolsillo con el propósito de sacar mi celular y llamar al taller mecánico, sorpresa !!! con el apuro se me había quedado en la casa. Ese día sin duda era de aquellos que es mejor quedarse y no salir. Bueno ahi vino mi primera elección , elegí aprovechar el momento... cerré el vehículo y tomar un taxi a casa para buscar el teléfono, no había ninguno.... Elegí caminar , caminé como 12 cuadras, mientras tanto observaba cosas que habitualmente no veía, como los árboles, las casas, y comencé a apreciar cosas que en mi cotidianidad no percibo. Elegí pasarlo bien y disfrutar este momento, me relajé y opté por no estresarme. Logré encontrar un taxi despues de 12 cuadras, llegué a casa , tomé el celular y volvi a buscar el vehiculo. Me imaginé que el problema ya habría pasado, despaché al taxista, me subí a la camioneta , el problema habia pasado.
04:20 Anotado en Filosofia | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: Desarrollo Personal
martes, agosto 09, 2005
El cojo y el ciego
En una conversación con mi amigo Miguel Ferrer, con foco en las relaciones ganar ganar, me contó una historia que considero ejemplifica muy bien la idea de construir beneficios comunes.
La historia dice así... se encontraban muy cerca de un rio en un pueblo, un ciego y un cojo pidiendo limosna. Todos los días la misma rutina , en el mismo lugar.... Y todos los días ambos se declaraban las ganas de poder estar cerca del cauce del río, pero como uno era ciego y el otro cojo lamentaban no poder concretar su sueño.
Todos los días era lamentarse de no poder concretar sus sueños, despotricaban contra todo... Contra Dios, contra los hombres , contra ellos mismos... Un Buen día el ciego vió lo que ninguno habia querido ver... Lleno de arrojo le dijo al cojo que por qué no, se subía a la espalda de él y con las piernas del ciego y los ojos del cojo, se acercaban al río... El Cojo le compró la idea y así fue posible que juntos, cada uno aportando lo que no tenía el otro, en beneficio común lograron cumplir su quimera...
Que tal si hacemos de una vez lo mismo y jugamos en la vida al cojo y al ciego??
04:00 Anotado en Filosofia | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: Comunicación


